Colectivas y colectivos impulsan perfil con experiencia real.
En Morelos ya comenzó uno de los deportes favoritos de la política local: la carrera por ocupar cargos públicos. La diferencia es que esta vez las buscadoras quieren evitar que la Comisión Ejecutiva de Atención y Reparación a Víctimas (CEARV), termine convertida en otro premio de consolación para algún personaje con más contactos que experiencia.
La fundadora de Buscadoras del Sur, Jael Jacobo Lugo, advirtió que las y los colectivos no están dispuestos a despertarse un día y descubrir que la nueva titular de la CEARV fue elegida por habilidades políticas y no por conocimiento del sufrimiento de las víctimas.
La activista aseguró que tanto la CEARV como la Comisión de Búsqueda suelen resultar muy atractivas para ciertos perfiles políticos. El problema, dijo, es que algunos llegan más interesados en el protagonismo institucional que en el trabajo de campo.
La disputa ocurre en medio de la salida de Penélope Picazo Hernández, quien deja el cargo rodeada de acusaciones, señalamientos y contraacusaciones que parecen confirmar una vieja tradición burocrática: cuando alguien se va, todos descubren repentinamente cosas que antes nadie comentaba.
Por ahora, los colectivos ya tienen una candidata, aunque mantienen su identidad en secreto para evitar que la política haga lo que mejor sabe hacer: politizar la política.
Mientras tanto, el gobierno deberá emitir la convocatoria y el Congreso tendrá la última palabra. Lo preocupante, dicen las víctimas, es que también suelen tener la última sorpresa.
